
La afición del Schalke 04 temió en el comienzo dubitativo de su equipo esta temporada, cuando los problemas en la defensa y en el ataque del conjunto del Ruhr se agudizaron con los problemas de Raúl y Rangnick, por una posible salida del español rumbo a Inglaterra. No obstante, después de un mal comienzo en Bundesliga y el varapalo de la Europa League, encauzaron una racha de buenos resultados que, incluso, le valieron para remontar la eliminatoria europea y seguir vivos en la competición continental.
Y lo que parecía un comienzo decepcionante parece ahora una candidatura seria a pelear por los puestos de arriba. Por supuesto, luchar por el título es una utopía (que, en mi opinión, creo un concepto erróneo del Schalke la pasada campaña). No obstante, los de Rangnick son colíderes (junto a Bayern y Werder Bremen) tras cuatro jornadas de liga. Un balance prometedor de un conjunto que aún necesita mejoras.
En primer lugar, el arco parece bien cubierto por Ralf Fährmann. El ex guardameta del Eintracht (que descendió a 2.Bundesliga), de 22 años, no se ha dejado amilanar por la presión que suponía ser el sustituto del portero alemán de moda, Manuel Neuer. Además, fue el héroe de la tanda de penaltis en la Supercopa, frente al eterno rival, el Borussia Dortmund.
La defensa, la asignatura pendiente tanto del Schalke de Magath como de Rangnick, no presenta muchos síntomas de mejoría, si bien los resultados difuminan un poco las dudas sobre la línea de atrás. El joven griego Papadopoulos, que cumplirá su segunda temporada de azul, le ha ganado la partida a Metzelder con claridad, y no sólo acompañará a Höwedes en el centro de la zaga, sino que Rangnick también confía en él para ocupar el puesto de centrocampista defensivo, sin olvidar su participación en las jugadas a balón parado. La gran apuesta de la defensa se encuentra en el lateral izquierdo, tan cuestionado el año pasado. Christian Fuchs, del Mainz, llega a la Cuenca del Ruhr para protagonizar un papel protagonista, pues las jugadas estratégicas partirán de su bota zurda.
En el centro del campo son varios los nombres que invitan a soñar a los hinchas del Veltins, pero el esquema de Rangnick no acaba de funcionar. Al menos, no de la forma esperada. Lewis Holtby, uno de los artífices del Mainz de Thomas Tuchel en la 2010/2011, aún tiene que justificar su repesca del equipo de Maguncia. Unos extremos de lujo (el incisivo Farfán en la diestra, y el prometedor canterano Draxler en la contraria) contrastan con la línea de creación del conjunto, con un Raúl demasiado retrasado y una ausencia de un creador que distribuya el juego como es debido. Aquí entra en escena la figura de Holtby, pues demostró en Mainz que puede desempeñar esa función con creces.
En cuanto al ataque, era necesaria savia nueva para motivar la competitividad arriba, y aumentar el abanico de opciones. El holandés Huntelaar marcó 13 goles el año pasado que le permiten mantener su media goleadora. Sin embargo, el delantero tulipán marró demasiadas ocasiones. Para subsanar estos contratiempos, el brasileño Edú esperará su oportunidad desde el banquillo, así como los nuevos fichajes. El rumano Marica cumplirá si goza de minutos, mientras que el finlandés Teemu Pukki (que pasó por el filial del Sevilla) llega después de complicarle las cosas al Schalke en la Europa League. Hay que seguir su progresión a las órdenes de Rangncik.
Por último, toca hablar de los españoles. A los murcianistas nos duele ver a Sergio Escudero fuera de los planes de Rangnick, y más si tenemos en cuenta que Fuchs es un titán en el carril zurdo comparado con el vallisoletano. Por tanto, lo que deseamos muchos es una cesión o una venta a otro club en el que vaya a disfrutar de muchos minutos. En una situación similar se encuentra Jurado, que aparentemente no encaja en el esquema del entrenador alemán. Se especuló mucho sobre una posible transferencia a última hora, pero finalmente el madrileño continúa en las filas del Schalke. Finalmente, a Raúl no le pesan los años y continúa con sus buenos registros goleadores en el país germano. Eso sí, no sería de extrañar un bajón en sus cifras si tenemos en cuenta que baja a recibir bola al centro del campo más de lo habitual.
En cualquier caso, el curso ha empezado de forma ajetreada en Gelsenkirchen. Demasiados altibajos que de momento se reducen en el mejor momento posible, vivos en todas las competiciones. Por supuesto, ya nadie se acuerda del inicio catastrófico de la temporada 2010/2011. Todo es optimismo en el Schalke. Con cautela y sin delirios de grandeza, este equipo, que aspira a quedar en puestos europeos, podría darse alguna alegría inesperada. Estaremos atentos.
Fotos: Schalke 04.
2 comentarios:
Buen artículo. Interesante descrubrimiento el de este blog.
Un saludo desde El Octavo Arte.
@Pablo:
¡Gracias por pasarte!
¡Un saludo!
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