domingo 27 de noviembre de 2011

Derbi del Ruhr: cara y cruz

Resulta difícil encontrar un asiento vacío en el Signal Iduna Park, y más cuando el Borussia Dortmund recibe en su estadio a su rival geográfico e histórico: el Schalke 04. Ayer, el equipo de Jürgen Klopp acogió el enésimo derbi de la cuenca del Ruhr engalanado para la ocasión, con una camiseta especial en la que aparecía dibujada la silueta del estadio gigantesco del cuadro amarillo.

Los locales demostraron por qué se hicieron con el título el año anterior y doblegaron al Schalke por un claro 2-0. El Dortmund hizo valer su victoria la semana pasada en campo del Bayern de Munich para asaltar el liderato de la Bundesliga, a la espera del resultado del conjunto bávaro. No obstante,  pesar de la buena marcha en el campeonato local, el Borussia Dortmund no disputará los octavos de final de la Liga de Campeones y tendrán que conformarse con optar a la Europa League.

El Schalke fue con la mejor de sus intenciones al estadio enemigo en pos de los tres puntos, pero no bastó con eso. Comandados por el joven Papadopoulos en el centro de la zaga y Unnerstall bajo los palos, los Königsblauen se mostraron inoperantes en ataque. El juego de contención del Dortmund fue excelente y la calidad de los amarillos hizo el resto: simplemente, son mejor equipo. El Schalke sólo creó peligro en alguna jugada aislada por banda, y en las jugadas a balón parado. La primera parte concluyó con un 1-0 tras un buen gol de Lewandowski en jugada ensayada. El segundo llegó tras una jugada de córner y algunos rechaces, donde finalmente el brasileño Santana sentenció un partido que tuvo un solo color: schwarzgelb.

Con el triunfo y el buen juego que caracteriza a los locales, el Borussia Dortmund mantiene su papeleta para ser campeón por segunda vez consecutiva. El Schalke, que poco pudo hacer ayer, se mantiene en la zona alta de la tabla y buscará lograr algunas victorias para luchar por su objetivo real: la Europa League.

Claves y apuntes
Recambios: Se notó la ausencia de Farfán en la banda derecha del Schalke, donde Schmelzer se mostró seguro. También hizo falta Höwedes en el centro de la zaga, a pesar de que el joven Papadopoulos se confirma como un jugador con mucho futuro. Unnerstall salvó a su equipo en más de una ocasión, aunque en Alemania no es noticia la presencia de porteros jóvenes y de calidad.

Felipe Santana: El brasileño es uno de mis futbolistas preferidos, un comodín para Klopp que no goza de minutos suficientes ante la presencia de una de las mejores defensas de Europa, el tándem Subotic-Hummels. Con la baja del serbio, Santana se muestra como un sustituto de garantías.

Españoles: Jurado, que no juega con la regularidad que le gustaría, jugó apenas diez minutos. Raúl jugó donde suele hacerlo, detrás de Huntelaar, lo que le resta posibilidades de cara a gol y protagonismo en el juego. Sergio Escudero parece recuperado al 100% y ya son varias las veces que ha ido convocado, en espera de su debut en la 2011/2012. No lo tendrá fácil el exmurcianista.

Ataque schwarzgelb: El sudamericano Lucas Barrios jugó su primer partido como titular esta temporada tras recuperarse de su lesión y cuajó un buen partido. Detrás de él lo hizo el polaco Lewandowski, que suele hacerlo mejor que en la punta. Götze estuvo genial, como siempre, mientras que Kuba estuvo correcto en el flanco derecho.

Centro del campo: el Schalke apenas pudo crear ocasiones ante la presión del Borussia Dortmund y su buen centro del campo. Leitner, una apuesta de Klopp, jugó de inicio escudado por el capitán Kehl, y ambos cuajaron un buen partido. Junto a los centrales, evitaron los ataques por el centro del Schalke, donde ni Holtby ni Jones encontraron un agujero por el que inquietar a Weidenfeller.