¿Hasta qué punto jugar en casa es una ventaja clara? Guinea Ecuatorial jamás se había clasificado para una Copa África, y las expectativas, por tanto, no eran muy halagüeñas a pesar de organizar el torneo junto con Gabón. La suerte les deparó un grupo complicado para pasar de ronda y la 'lógica' dictaba una tercera o cuarta posición en su grupo.
Pero la fuerza de un país, de forma mágica, se unió y Guinea Ecuatorial consiguió anoche lo impensable de la forma más heroica posible. Una victoria en la primera fase ante Libia dejaba la clasificación a cuartos de final muy a favor del combinado Nzalang. Ayer esperaba Senegal, un equipo con carencias pero indudablemente superior al cuadro local. En una Copa África con ausencias (Egipto, Nigeria, Sudáfrica...) los senegaleses partían como uno de esos conjuntos de segunda fila candidatos al título, pero sucumbieron ante Zambia el pasado sábado.
Senegal, por tanto, estaba obligado a no perder, pero el fútbol tiene esa chispa que nos hace seguir enganchados a este deporte. Guinea Ecuatorial se adelantó a falta de media hora, y cuando el 1-0 parecía inevitable y el estadio de Bata esperaba ansioso el pitido final, Moussa Sow hizo el 1-1. ¿Definitivo? Ni mucho menos, pues Lawrence Doe hizo el 2-1 definitivo en el 94' y desató la euforia en las calles de todo un país.
Así las cosas, Senegal está fuera de la competición a falta de un partido para cerrar la fase de grupos, y Guinea Ecuatorial ya tiene asegurado su pase a la segunda ronda. En SuperSport les apodaban esta mañana 'la ONU del fútbol', pues ningún jugador que participó en la gesta anoche nació en el país (seis jugadores son 'españoles'). Puede parecer contradictorio, pero aún así, estos futbolistas han conseguido lo impensable y , mágicamente, le han regalado a un país tan castigado imágenes sin precedentes.
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