sábado, 23 de junio de 2012

Dos caras

El buen rendimiento de la selección alemana puede explicarse con varias razones. Más allá del gran torneo de Hummels, Mario Gómez u Özil, en el centro del campo Sami Khedira brilla con luz propia.

El medio es una de las caras visibles de la Mannschaft, donde ha mostrado un nivel desorbitado en esta Eurocopa. Asistencias, gestos de calidad e incluso goles son los avales del madridista, que se transforma cuando viste la camiseta blanca de Alemania.

Acostumbrado a jugar en un puesto más dedicado a la contención en el Real Madrid, Joachim Löw le da la posibilidad de 'desmelenarse' cuando juega con la selección nacional. Sus incontables subidas al ataque pueden sorprender a más de uno, pero ya en el Stuttgart Khedira demostró sus cualidades y fue allí donde se ganó un puesto como internacional absoluto.

El rol de Sami en el campo es el quid de esta cuestión. José Mourinho le da al alemán un papel de centrocampista defensivo en su esquema, y por ello su incorporación al ataque es mínima, lo cual limita su campo de libertad en favor de Xabi Alonso. Una acción que permite a los de Mourinho ganar estabilidad en el centro del campo, pero pierden una opción más en ataque.

Ahora, Alemania está en semifinales y en un estado de forma excepcional. Los pupilos de Löw tienen otra oportunidad para hacerse con la victoria después de muchos años de sequía, y una de sus bazas se encuentra en su línea de medios. Y no es otro que Sami Khedira.